Como geólogos a los movimientos telúricos. Una visión inmobiliaria. Por César García Urbano Taylor

28 Jun 2016 | 6

Muchos venezolanos saliendo del País y otros tanto regresando al percatarse de que el extranjero es mas difícil de lo que pensaban… Los inmuebles con variaciones de precios a veces ininteligibles, dependiendo mas que, de un “mercado” comprendido en términos técnicos; del grado de “necesidad” de la persona en vender, o bien para irse, pagar obligaciones o simplemente garantizar su patrimonio en el extranjero, ante el riesgo.

Las transacciones se basan en el análisis que mutuamente comprador y vendedor hacen del otro en la búsqueda de sus respectivas y evidentes debilidades: planes, necesidad real del ingreso, anhelo y gusto por el inmueble, costo-oportunidad por la osadía de invertir en ésta situación País, de las mas complejas de nuestra historia y en general, al no existir una tabulación técnica basada en referenciales; todo puede suceder, en una suerte de subasta.

En cualquier caso el movimiento inmobiliario y constructivo de la ciudad capital es sumamente interesante y digno de evaluación académica, única en el mundo actual. Por un lado los asesores inmobiliarios señalan contracción económica y reducción sustancial en las operaciones, verificada en los registros inmobiliarios, con menos personas firmando que hace unos años. Por otra parte, existen algunos aventurados promotores, comprometidos con Venezuela, sus sueños e ilusiones, desarrollando importantes proyectos de oficinas, centros comerciales y complejos habitacionales para la clase media; capitalizando la laxitud generalizada y todos silenciosamente ganan.

Después de la Intervención Nacional Inmobiliaria el país cambió en éste sentido. La percepción que se tenía del cliente varió por completo y el nivel de respeto y trato hacia éste fue mejorado sustancialmente. Efectivamente se cometieron excesos en los procesos de corrección de vicios en las obras, su fórmula de venta, entrega y pagos. Sin embargo el fondo del asunto, merecía analizarse y corregirse; pues muchos constructores trasladaban sus errores administrativos, retrasos, falta de gerencia, apatía en las compras y lentitud en la ejecución, a los compradores. Difícilmente asumían con su propio patrimonio dichas faltas. Para algunos de ellos, ésta fórmula reportaba muchas ganancias, con cero inversión y riesgo propio. Para la “venezolanidad inmobiliaria” la agitación también fue necesaria.

Otros empresarios con auténtica mística de trabajo sí lo hicieron y hoy por hoy continúan en el mercado y son mas fuertes que nunca. Al mismo tiempo surgió una nueva generación de emprendedores inmobiliarios, producto de los diversos proyectos que debieron ser ejecutados por órdenes gubernamentales en autogestión; forzando a diferentes profesionales a aprender de construcción, sindicatos, compra, contratos, permisos, negociación en conflictos y todos los rubros que conforman éste complejo espacio mas la revuelta del momento; por la fundamental y muy loable razón de no perderlo todo… La crisis nos llevó a innovar, afrontar y resolver. Eso es crecimiento.

El balance no parece ser tan negativo, como algunos lo perfilan desde un análisis meramente técnico y político. Hay que aplicarle una visión sociológica, de crecimiento humano, de transformación, aprendizaje y cambio; típico de las conmociones sociales en reclamo de mejores condiciones, de ser escuchados y tomados en consideración. Hay temor, pero también nuevas ideas y lo mejor: nacimiento de compañías formadas en la adversidad extrema, con una perspectiva decantada de lo ocurrido y con la dimensión de lo que está por venir.

Venezuela y su mercado inmobiliario cambiaron. El comprador tiene múltiples herramientas para exigir se le cumpla lo ofrecido. Los empresarios saben de esto y deben adelantarse; siendo cada vez mas organizados y precisos en sus ofertas de tiempo de entrega, cobranza, acceso a la información financiera, incrementos y acabados finales, con la finalidad de instaurar de ambos lados la tendencia al equilibrio que todos merecemos.

En esto radica el Progreso. En avanzar y dejar atrás los resabios que nos anulan. Asumir los despropósitos; comprender la convulsión y origen de la protesta, así sea tumultuosa, interpretarla, gerenciar su consecuencia y reestructurar, sobre la instrucción de la crítica, el nuevo orden social… Las oscilaciones inmobiliarias responden a esto y los promotores debemos someternos a su comprensión; como geólogos a los movimientos telúricos.

César García Urbano Taylor
Abogado egresado de la Universidad Católica Andrés Bello (1999). Corredor Certificado por la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (2000-2001). Especialización en Derecho Corporativo. Universidad Metropolitana (2007). Diplomado en Historia de Venezuela. UNIMET (2009). Diplomado en Estudios Latinoamericanos. UNIMET (2010). Diplomado en Dirección de Empresas Constructoras e Inmobiliarias UCAB (2009-2010). Maestría en Gerencia, Dirección y Gestión de Empresas Constructoras e Inmobiliarias. Universidad Politécnica de Madrid. Mención Sobresaliente (2009-2010).
cesarsgu@gmail.com

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6 Comments on “Como geólogos a los movimientos telúricos. Una visión inmobiliaria. Por César García Urbano Taylor”


  1. Maria said:

    Excelente. Lo felicito.


  2. Matilde Rondon said:

    Acertado comentario. Yo fui víctima de estafa inmobiliaria en 2010. Los súper constructores que me ofrecieron villas y Castillas un día desaparecieron autodenominados perseguidos políticos; nos dejaron literalmente en la calle. Todavía hoy vivo en casa de mi suegro y ellos en Miami viviendo como reyes. El compromiso de un verdadero empresario va más allá del dinero que piensa ganar. Tienen en sus manos el trabajo de toda la vida de la gente y cuando la cosa se pone fea, dejan los problemas y se llevan la plata, se victimizan y no enfrentan las denuncias en su contra. Es bueno que muchos hayan quedado al descubierto. Cuidado con dejarlos impunes. Felicidades por los comprometidos con la gente. No tuve la suerte de que nos tocara un resteado. 🙏🏾🙏🏾


  3. Mickey7723 said:

    Ahora se respeta un poco más. No es que mucho más. Todavía a constructores abusadores que subestiman a la gente. Ofrecen a un tiempo y un costo y te entregan en otro y con incrementos de los que jamás te hablaron. Su contabilidad es un misterio y la compra de materiales también. Los que se quedaron Ahora andan más derechitos después de la jalada de orejas de Chávez y los que se fueron, esperan regresar como héroes perseguidos, aplicando la estrategia del tiempo y el olvido. No hay duda de que debemos seguir madurando. Si hay un cambio, las nuevas autoridades deben aplicar a estos escapistas, el peso de la Ley.


  4. Rosalesgregorio said:

    Qué realmente haya nuevos empresarios que respeten y valoren el esfuerzo de sus clientes. No que los engañen y confundan para seguir sacándoles plata; sin asumir sus errores… Que sean verdaderos empresarios.


  5. Deltaforce said:

    Buenos artículos. Nadie a realizado ningún estudio post Intervención. Nadie resalta los logros de esos héroes anónimos que hicieron esas obras contra todo pronóstico. Los medios solo se concentran en lo negativo, en el escándalo; en lo critico,’pero ninguno habla de ese crecimiento que demostró la mampara que eran muchas supuestas grandes constructoras.


  6. Federico Planchart said:

    Estos procesos nacionales descontrolados dejaron muchas cosas al descubierto. Esto es propio de las revoluciones. La locura y la gente corriendo de un lado para otro. Hay bandidos de lado y lado y el hecho de ser de Oposición o ponerse ese traje no los exime de culpas y de sus abusos. Los venezolanos debemos reflexionar y despolitizarnos para evitar estas convenientes victimizaciones para esquivar obligaciones. Cambiemos todos y el País cambiará

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