SINAGOGAS. Una arquitectura condicionada

16 Ago 2016 | 7

La Arquitectura es una de las producciones humanas cuya realización depende, necesariamente, de la disponibilidad de un espacio físico sobre el cual haya sido otorgado un permiso de construcción, limitado, no sólo por las disposiciones gubernamentales, sino por factores de índole políticos y económicos, que restringen el ejercicio de la libertad creadora determinando su calidad y magnitud, hasta el punto, en que no son numerosos los pueblos que pueden jactarse de un rico bagaje arquitectónico y cuando lo poseen, éste está circunscrito a los momentos de más auge y bonanza de su historia particular.

El pueblo Judío sólo recuperó su poder como nación-estado hace 70 años, después de dos milenios de haber salido al exilio; su expresión arquitectónica estuvo reducida casi exclusivamente a las edificaciones dedicadas a servir al culto. Por eso mismo, ellas suelen servir como testimonio bastante objetivo para determinar la posición social y económica de una comunidad particular en la época en que ese edificio fue puesto a servicio.

Aunque se poseen pocos datos de las primeras Sinagogas, se sabe que empezaron como casas de estudio, diálogo e interpretación después de que los Babilonios destruyeran del Primer Templo en el año 587 AC y se multiplicaron luego de la expulsión de los judíos en el año 70 DC, cuando los Romanos destruyeron el Segundo Templo, acontecimiento que marca la pérdida de la independencia nacional del pueblo judío.

“Sinagoga” es un término griego que traduce del hebreo Beit Ha-Knéset (תסנכה תיב), su significado real es Casa de Reunión o Asamblea. A los judíos y a los griegos los unía el interés por la academia y los ideales democráticos. Por ello, la arquitectura de las sinagogas fue inspirada por las edificaciones que servían para la enseñanza y la política, donde el público tenía derecho a apreciar los rollos de la Torá (Antiguo Testamento). Este es el punto de partida del diseño conceptual, pues el espacio central juega gran importancia, ya que el rezo es un acto de participación colectiva.

Hacia la Edad Media, la Sinagoga llegó a ser el centro religioso y social de las comunidades judías de Israel y de la Diáspora, y prosperó de acuerdo a la evolución de las mismas. En un principio los rezos se realizaban en el hogar de un judío, bastaba un aposento y la reunión de diez hombres. Con el crecimiento de las congregaciones aparecieron los edificios diseñados para tal fin, y llegó el momento en que llegaron a construirse verdaderos monumentos arquitectónicos en aquellos países donde hubo libertad de culto y los judíos pudieron desenvolverse en todos los aspectos de la vida como, durante siglos, sucedió en España. Tal es el caso de la Sinagoga Samuel ha-Leví Abulafia construida en la época de Alfonso X, actualmente Sinagoga del Tránsito, o Santa María La Blanca en Toledo.

Así como los acontecimientos de la historia judía siempre dependieron de los poderes políticos a los que estuvieron sometidos, también fueron determinantes las regulaciones arquitectónicas en las que debían ser construidas las Sinagogas, la altura y ubicación. Tales regulaciones, además del temor a ser señalados, dieron lugar a que su diseño no posea un patrón exterior que la defina como tal, sino una búsqueda a ser mimetizada al contexto, al punto de pasar desapercibida. En cambió en su interior, el orden de los elementos pasa a ser primordial.

El Aron Kodesh (arca) donde se guardan los rollos de la Torá debe estar ubicado con orientación hacia Jerusalém (Daniel 6:11). La Bimá (mesa de lector) donde se despliegan los rollos para ser leídos, debe estar está situada en una plataforma en medio del espacio o a un tercio de su largo contado desde el frente al arca, para ser rodeado por el público. En Sinagogas ortodoxas, el púlpito se divide por género, y el sitio de las mujeres se encuentra separado para no distraer a los hombres; por lo general se ubica en una galería lateral más arriba o separada por celosías, patrón que se acostumbra desde la época del segundo Templo.

Sinagogas-Popple-Londres-1733

A pesar de las diferencias en cuanto al estilo arquitectónico entre las sinagogas Sefardíes que se establecieron tempranamente en las comarcas del continente americano (Surinam, Curazao, Jamaica y Saint Thomas), existe una curiosa tradición que se repite en todas ellas y es que el piso está cubierto con arena. Existen varias justificaciones para esta peculiaridad: algunos dicen que la arena simboliza la destrucción del Templo o el recuerdo del éxodo por el desierto. Otros determinan, que en tiempos de la Inquisición en que no existía libertad de culto, la arena funcionaba como elemento acústico y de camuflaje de las pisadas.

El interior de dichas sinagogas se caracteriza por su sobriedad y la ausencia de ostentación. Las paredes están desnudas, apenas frisadas y pintadas con colores claros. La penetración de la luz es a través de sus ventanas sencillas y alargadas o vitrales, por lo que siempre hay penumbra. No existe ningún objeto decorativo que no tenga función ritual. Sin embargo cada uno de ellos es obra de los mejores artesanos y ebanistas porque lo que se buscaba era su belleza y la permanencia en el tiempo.

Como resultado de un país libre y orientado al progreso, las sinagogas de Venezuela construidas entre los años 60 y 70, son un reflejo de una vida comunitaria tranquila y próspera. La Unión Israelita de Caracas, diseñada por el arquitecto Sigfrido Rieber, o la Sinagoga Keter Torah diseñada por el arquitecto Mariano Goldberg, ambas construidas en 1964, esson un ejemplo del estilo moderno, con sus fachadas diseñadas para el trópico con materiales de tradición nacional como el bloque calado y el concreto en obra limpia, incorporando importantes obras de arte realizadas por reconocidos artistas como Harry Abend, Ariel Severino y Agam, así como objetos utilitarios diseñados por Miguel Arrollo.

Sinagoga-Union-Israelita-de-Caracas-San-Bernardino

Unión Israelita de Caracas

Sinagoga-Tiferet-Israel-Mariperez-Caracas

Sinagoga Tiferet Israel en Maripérez

Como remembranza a los países de donde tuvieron que huir los judíos, dejando su impronta, familia y pertenencias, las primeras Sinagogas construidas en Venezuela y el Caribe reprodujeron los modelos de los países de origen, como la Sinagoga Tiferet Israel en Maripérez, el Rabinato en San Bernardino y la Sinagoga Mikve Israel Emmanuel de Curazao similares a la Sinagoga Esnoga española portuguesa de Ámsterdam.

Sinagoga-Zedek-VeShalom-Surinam

Sinagoga Zedek VeShalom en Surinam

Por sus múltiples actividades, las sinagogas se caracterizan por contener, además del espacio destinado al culto, otros recintos como la Mikve donde se realiza el baño ritual. Sus rastros revelan datos sobre las primeras migraciones judías al continente americano, como en la Isla de San Eustaquio siglo XVII y el reciente descubrimiento de la Mikve en la Casa Senior ubicada en el centro patrimonial de la Ciudad de Coro del siglo XVIII. Oratorios más pequeños para el uso de los días no festivos, salones de estudio, oficinas y despachos del personal directivo y administrativo de diferentes instituciones comunitarias, de beneficencia, salones para fiestas, donde se celebran los grandes acontecimientos del ciclo vital judío, cada uno de los cuales está regimentado por una ceremonia particular, cocinas y, en algunos casos, aposentos para el viajero con la posibilidad de pernoctar allí. Antiguamente en sus adyacencias, estaban ubicados sus cementerios como puede observarse en algunos casos de las islas del Caribe.

Aunque podría decirse que las Sinagogas carecen de estilo arquitectónico propio por el hecho de que se diseñan en función al lugar donde se erigen, adaptadas a su contexto inmediato para mimetizarse con el ambiente y gusto de la época, podría decirse más bien que es lo contrario. Esta composición, donde el exterior es tan variable y el orden interior tan preciso, propone un patrón que la define conceptualmente, proporcionando al estudioso de la historia una visión clara y objetiva de la vida de los judíos en su tiempo y su espacio. Ellas son un testimonio irrefutable del momento histórico, político, social y económico del país donde residían. Estos ejemplos están a la vista en la exposición permanente de maquetas en el Museo de la Diáspora, Tel Aviv.

Fotos: Thea Segal

Arq. Ilana Beker
www.arquiproyecta.com

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7 Comments on “SINAGOGAS. Una arquitectura condicionada”


  1. sidney wainberg said:

    Muy completo y enriquecedor. Felicitaciones a mi queridísima Ilana.


  2. Paulina Gamus said:

    Excelente información sobre la importancia de la sinagoga para la religión judia. No sólo como templo o casa de oración, sino como casa de estudio. Recordemos que el pueblo judío es el Pueblo del Libro y sus templos tienen esa doble función. La arquitecta Ilana Beker ha explicado de manera inmejorable, por su claridad, la historia de las Sinagogas más importantes de Venezuela y del Caribe.


  3. Deborah Taurel said:

    Bella e impecable descripción de las Sinagogas. Que orgullo Ilana Beker de leer tu artículo, en pocas palabras con tu descripción didácticamente perfecta y minuciosa, nos paseas por todos los detalles.


  4. Esther Chocron said:

    Gracias por este articulo que viene a esfrescarnos la memoria y hacernos recapacitar sobre la riqueza de nuestro pueblo


  5. Isaac Estanislao said:

    Gracias Ilana por esta síntesis. Abre apetito para estudiar mas.


  6. Francisco Pérez Gallego said:

    Excelente Ilana. Muy claro y de gran interés el artículo; permite apreciar la singularidad de la arquitectura de las sinagogas y la importancia de ella como parte del patrimonio cultural edificado universal y de Venezuela. El hallazgo reciente del mikve en la ciudad de Coro, capital primada de Venezuela y su cementerio judío son parte integrante de este importante legado. Gracias por contribuir a su difusión!


  7. Gladys kohn said:

    Excelente artículo, muy interesante, nos refresca, a la vez que nos enseña aún más sobre nuestra cultura, gracias querida Ilana.

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