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A pesar de la información que tenemos acerca de los cambios climáticos y de que todos los días oímos en las noticias de las diferentes catástrofes naturales alrededor del mundo por cambios climáticos en Ecuador no se ha visto un cambio en la actitud de sus habitantes.
En Quito sentimos el sol de mediodía cada vez mas fuerte limitándonos el tiempo de exposición al sol y las enfermedades provocadas por el sol han crecido. En la costa el fenómeno del niño es diferente cada año, las estaciones han cambiado y cada vez hay menos pesca. En la sierra el cambio en la duración de las estaciones afecta los tiempos de sembrío y cosecha lo que hace que los sembríos sean más vulnerables a las plagas. El calentamiento global está afectando nuestra salud, el calor y la humedad en sectores donde tradicionalmente el clima ha sido templado ha provocado la multiplicación de mosquitos y con esto la proliferación de enfermedades.
Estos son pocos ejemplos de lo que está pasando en Ecuador, las perspectivas para mediados de siglo son poco alentadores, una subida de los niveles del mar con una proyección de hasta 80 m de altura, debería crear preocupación en las zonas portuarias y las playas, este incremento del nivel del mar va a cambiar los mapas de todo el planeta y vamos a tener refugiados derivados del cambio climático. Esto tal vez no sea la preocupación para las generaciones que pasan de los cuarenta y cinco anos ya que ellos no tendrán que vivir los cambios climáticos extremos que se nos vienen, pero por qué ser egoístas y no pensar que las futuras generaciones, ellos tienen el mismo derecho a gozar de la naturaleza de la forma que nosotros lo hemos gozado, que va a pasar con nuestros hijos, nuestros nietos en qué mundo van a vivir.
Pero hay buenas noticias, nosotros tenemos en nuestras manos el poder de cambiar el futuro, según los científicos tenemos quince años para cambiar y revertir el daño que se le ha hecho a la tierra en el último siglo. Hay que pensar también que a pesar de que Ecuador es un país pequeño y no es de los más contaminantes, los cambios que hagamos en nuestra forma de vivir van a afectar en la calidad de vida del resto de habitantes de este mundo. La solución al problema no es fácil pero hay parámetros para guiarnos como el estilo de vida que llevamos, que comemos, cuanta basura producimos, como nos transportamos y en donde vivimos. El estar consciente de estos problemas es el principio de la solución.
Tomado de:
Ecuador Sustentable
http://www.facebook.com/group.php?gid=96549101104 Con autorización de Antonio Naranjo |