La climatización representa entre el 30% y el 50% del consumo energético del hogar, y la eficiencia térmica se vuelve clave para optimizar ese gasto.
Las olas de calor y el aumento en los costos energéticos volvieron a poner en agenda la eficiencia de las viviendas. En ese contexto, la elección de materiales constructivos con alta aislación térmica permite no solo transitar el verano de una manera más confortable, sino también cuidar el consumo energético destinado a la climatización del hogar.
En este escenario, el sistema constructivo que ofrece retak®, líder en ladrillos de Hormigón Celular Curado en Autoclave (HCCA), se destaca por su alto nivel de eficiencia térmica. La estructura innovadora del HCCA combina materiales sólidos —arena, cemento y cal— con un agente expansor que genera microburbujas de aire en su interior, lo que le otorga una gran capacidad aislante. Gracias a esta tecnología, es posible alcanzar niveles de eficiencia superiores a los de los ladrillos tradicionales, que requieren mayores espesores de muro para lograr resultados similares.
De esta manera, el ladrillo HCCA retak® ofrece soluciones constructivas que optimizan la eficiencia energética de las viviendas, lo que se traduce en un menor consumo de energía para refrigeración y calefacción y en una reducción del impacto ambiental. La incorporación de muros con alta capacidad de aislación térmica, junto con cubiertas eficientes y vidrios dobles, permite reducir las pérdidas y ganancias de calor y optimizar el uso del recurso energético.

Este enfoque no solo beneficia a los usuarios finales, que pueden disminuir el gasto asociado a la climatización —un rubro que representa entre el 30% y el 50% del consumo energético de un hogar promedio—, sino que también contribuye a reducir la demanda energética a nivel general y la inversión necesaria en generación y distribución de energía.
La eficiencia energética se consolida como una tendencia creciente en el sector. Según datos de la Cámara Argentina de la Construcción, el 72% de los proyectos inmobiliarios recientes incorporan criterios de eficiencia energética, impulsados por la búsqueda de ahorro, confort y sustentabilidad.
En este marco, iniciativas como el etiquetado de viviendas cumplen un rol clave al permitir conocer el nivel de aislación térmica de cada edificación, el consumo energético estimado y las emisiones de carbono asociadas. Esta información impulsa la adopción de materiales y técnicas constructivas más eficientes, promoviendo un ahorro sostenido en costos de climatización y un menor impacto ambiental.
Enviado por:
Victoria Torres
mvtorres@hrc-consultora.com
