Museo de Arquitectura de Caracas

Inauguramos este blog, el del miércoles 27 de abril de este año, con un artículo en el cual pretendíamos explicar causas y razones, programas y tesis de este nuevo museo nacional, el de Arquitectura, MUSARQ.

Hoy nos parece pertinente volver a publicarlo, un tanto remozado, a favor de mayor claridad institucional. Franqueza y claridad de parte nuestra nos parecen imprescindibles cuando su carencia es tan evidente en las pequeñas maniobras de la mediocridad politiquera. Y ojala que un texto como el que sigue ayude, sin negar la fuerza de la polémica honesta, a renovar y afinar un instrumento demasiado mellado y oxidado: el de la crítica de las ideas, de la profundización medular, del análisis conceptual, ¡el que tanto le falta al horizonte arquitectónico actual!

Un poco de historia
En el 2005, en la Dirección de Edificaciones Culturales del Ministerio del Poder Popular para la Cultura se diseña una edificación para que en ella funcione una Gran Tienda de Arte. El terreno ubicado en una parcela propiedad del Centro Simón Bolívar y cedida en comodato, está situado a continuación del Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz-Diez, sobre la Avenida Bolívar de Caracas. La edificación cumple con la normativa establecida para el desarrollo del sector. Diversos problemas presupuestarios y de otra índole demoran la iniciativa hasta que en 2008 se cambia la destinación del proyecto para atender a la necesidad de una sede adecuada para el naciente Museo Nacional de Arquitectura (MUSARQ) que hace parte del programa impulsado por el Ministro Farruco Sesto que implica la creación de ocho nuevos museos nacionales. Hasta ese momento, el MUSARQ funciona con un pequeño equipo dirigido por el Prof. Juan Pedro Posani, en una sala de la antigua Galería de Arte Nacional (hoy Museo de Bellas Artes) en la plaza de Los Caobos. Ya el Prof. Posani había participado en los años 60 en la creación de una Fundación Museo de Arquitectura que, a pesar de la buena voluntad de sus fundadores, no había podido sino organizar algunas exposiciones en salas de algunos de los grandes museos existentes. Mucho menos pudo hallar una sede permanente. La decisión del Ministro Sesto es volver a tomar la iniciativa y concretarla.

La idea del Museo de Arquitectura, que estaba planteada desde la organización de la Fundación Museo de Arquitectura, como se dijo, en los años sesenta, vuelta y vuelta ahora estaba a la mano, con la posibilidad de la conversión de la Gran Tienda de Arte. Ubicación, tamaño, accesibilidad, visibilidad, relativa facilidad de adaptación tipológica del edificio ya proyectado y en proceso de construcción, todo apuntaba hacia la oportunidad de realizar casi de inmediato lo que hasta el momento lucía como un espejismo. Para ello habría que renunciar a una operación de virtudes indiscutibles: la de lograr con éxito un concurso nacional o internacional. Las circunstancias y las condiciones tradicionales del contexto político, económico y burocrático aconsejaron proceder sin más demoras: más importante era conseguir ya la sede del Museo que poner a competir a los colegas en un empeño demasiado hipotético. Por supuesto, en un futuro distante hasta habría la posibilidad, conseguidos otros terrenos y un presupuesto ad hoc, de convocar a un concurso para otra sede.

Así pues el 15 de octubre del 2009 arranca la construcción con el movimiento de tierra. Nuevos problemas técnicos y presupuestarios, vuelven a detener la obra. Sin embargo la estructura en hormigón armado de los cinco pisos se comienza a finales de noviembre del mismo año y en poco más de tres meses se termina, gracias a un sistema prefabricado totalmente “made in Venezuela”. Nueva interrupción de los trabajos. Interviene por dos veces el Presidente de la República y gracias a sus directrices, al comienzo de este año se emprende la terminación de la obra. El museo va, se construye y se pondrá a funcionar en breve. La previsión es que se pueda contar con inaugurar el Museo para finales de este año 2011.

El Museo de Arquitectura tan esperado, podrá ser una realidad concreta. Allí el gremio podrá encontrar un foro abierto de debate y presencia. Pero sobre todo será una tribuna de información y enseñaza para todo el público “usuario” de la ciudad. Esta crónica es de una larga labor de persistencia y de terquedad, e ilustra la dificultad objetiva de realizar obras para la cultura en una situación como la actual. Pero el final de la trayectoria es positivo, si el equipo, la dirección y el público responden al reto, Venezuela contará con uno de los más importantes museos de arquitectura de Latinoamérica y quizás del mundo ¿por qué no?

El programa de trabajo del MUSARQ
Dentro de la política estratégica del año 2006 del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, y por iniciativa del arquitecto Farruco Sesto, Ministro para ese momento, se crea el Museo Nacional de Arquitectura. Su finalidad será la de documentar, difundir y concientizar los valores, características y problemas de la arquitectura, las estructuras urbanas y el diseño industrial, concebidos como instrumentos para el desarrollo de una nueva y mejor sociedad, componentes esenciales y permanentes de transformación y bienestar colectivo. Serán temas de sus colecciones, exposiciones y publicaciones, los valores, cualidades y características específicas de la arquitectura, de las estructuras urbanas y del diseño industrial en el país, en cada una de sus etapas históricas, mediante la difusión, el debate y el conocimiento de las relaciones materiales, políticas, estéticas e ideológicas de estas actividades fundamentales para la convivencia y la calidad de vida de los ciudadanos. El Museo será entonces un espacio abierto para el debate, la crítica de las ideas y la participación comunitaria. Tal pretensión y orientación implica deslindarse por completo de la antigua y ortodoxa concepción del museo como vitrina exclusiva de objetos valiosos, centro de acopio y de exposición de documentos, expuestos, además, de forma tal que su comprensión resulta inaccesible o poco significativa para el gran público. Intentaremos acercarnos, muy por el contrario, a una definición contemporánea según la cual el museo pasa a ser un dispositivo para el saber, la investigación, la reflexión colectiva y la divulgación cultural. No va a ser fácil. Pero la arquitectura y la ciudad en sí mismas así lo plantean: sin caer en la contemplación estática y pasiva ¿cómo exponer, cómo presentar, una práctica social, constructiva, económica y estética, y una realidad tangible e intrínsicamente ligada a todos los ciudadanos, que es eminentemente dinámica, mutante por excelencia? Problemas que se nos plantean y que van a exigir una buena dosis de imaginación creativa. Para tratar de acercarse a la consecución de tal reto, el MUSARQ se propone desarrollar su actividad programática en torno a cinco grandes ejes temáticos estructurantes: la historia, la ciudad, el ambiente, la tectónica y el diseño industrial.

El diseño arquitectónico y constructivo del MUSARQ
El proyecto preve tres grandes espacios libres, uno en cada piso. En los sótanos, las oficinas, los depósitos y un estacionamiento. La concepción del museo como caja cerrada que se ajusta internamente a cada evento-exposición, sigue siendo un criterio universal, puesto en discusión tan solo a raíz de la explosión postmodernista, por la idea del museo fenómeno, excepcionalidad urbana, acontecimiento espectacular. Los ejemplos son muy conocidos y se resumen en el efecto Guggenheim-Bilbao. Sin embargo, aún en esos casos, detrás y debajo del caparazón insólito, siempre se alojan las salas expositivas tradicionales. Así lo inmediato de poder contar con una sede, después de tantos años de dar vueltas alrededor de la idea de un museo de la arquitectura venezolana, prevaleció. Ya estamos a pocos meses de que Venezuela, así como Colombia, Brasil, Argentina, y Ecuador, disponga también de un lugar adecuado donde confrontar ideas, proponer soluciones, dilucidar problemas, y sobre todo reconocer la historia antigua y reciente de la construcción del espacio en su territorio.

El proyecto abría las puertas a seguir ensayando una arquitectura y un diseño diferentes siendo costumbres y la aceptación pasiva de nociones supuestamente superiores- de las del primer mundo, que por diferentes razones se han convertido en hábitos constructivos, funcionales y formales perfectamente nocivos para la calidad de la vida social. Experiencias anteriores, teóricas y prácticas, algunas con antigüedad de decenas de años, nos permitían definir como deseable una arquitectura, liviana, de poco peso y mucha flexibilidad. Recordábamos aquella pregunta que siempre hacía Bucky Fuller ¿cuánto pesa este edificio? como premisa irónica y comparativa a toda explicación de su visión del diseño. Y queríamos insistir en algo tan obvio y sin embargo tan olvidado, que quienes comemos mangos no podemos hacer una arquitectura como quienes comen peras. Contra la imitación y lo normal no nos cansábamos de repetirnos y repetirles que la síntesis robinsoniana de inventar o errar, seguía siendo de una actualidad perturbadora. No nos preocupaba la relación con la pequeña escenografía arquitectónica del Nuevo Circo. Ubicado en la cuadra posterior al sur, su altura reducida y la escala menuda de sus elementos decorativos reducen su empaque monumental a las dimensiones de la placita triangular que lo precede diagonalmente. El contraste con el volumen y el acabado metálico del Museo de Arquitectura refuerza poderosamente el carácter casi de adorno urbano y la memoria de la pequeña escala de una Caracas desaparecida.

Nos pareció realmente sugestiva la posibilidad de empaquetar el edificio en una membrana metálica de apenas un milímetro de espesor. Un desafío tropical –lo que sólo es posible aquí, en este trópico del cual deberían nacer nuestras ambiciones serenas y nuestro orgullo terrestre. Pero también, en tensiones paralelas, el otro objetivo, la prefabricación, la rapidez de ejecución, la economía. Y por último la franqueza y la honestidad de reconocer las limitaciones históricas: las imperfecciones, la brutalidad áspera e incierta de los acabados, las evidencias de las fases constructivas, de sus secretos estructurales. Franqueza didáctica y en cierto modo también austeridad política, el edificio en su simplicidad sin disfraces podría ser un manifiesto.

El edificio no compite con nadie. Es como somos. Eso sí, pretende ser auténtico, no se disfraza de primer mundo. El proyecto se ha valido de algunos criterios fundamentales. Primero, cómo construir es importante. Y hacerlo con métodos de prefabricación, aún más. Rapidez y economía comprobadas. Para ello se contaba con la colaboración y la experiencia de un notable ingeniero y empresario, el Ing. José Adolfo Peña, quien había trabajado en su oportunidad con Villanueva en el Museo de Bellas Artes. Segundo, la economía de los medios debe ser esencial y debe corresponderse en paralelo con la austeridad de las soluciones formales. Apostamos a lo sencillo y evidente, al recato estructural y a lo asequible de los detalles. Tercero, este país no necesita entrar en el club de los imitadores de las suertes espectaculares que en el “primer mundo” han hecho famosas a tantas “prime donne” de la arquitectura internacional. El museo no se parece a un galpón…es un galpón. No tiene porque ser más que un espacio decente, honesto, flexible y útil, sin esos gastos de representación que en un país como el nuestro siempre huelen a nuevorriquismo. El edificio no será el gran protagonista, según el modelo que nos echan en cara los países industrializados. El protagonismo lo tendrán las exposiciones y sus contenidos. Es ésta una opción escogida con toda premeditación: es una tesis que defiende el MUSARQ como la opción que corresponde y simpatiza con nuestra historia, nuestra idiosincrasia y nuestras condiciones geográficas y ambientales.

Es también lo que pensamos que corresponde al futuro de la construcción del espacio en un mundo atenazado por las perspectivas de las grandes crisis ambientales y energéticas.

En resumen, el edificio es exactamente lo contrario de lo que está de moda en la arquitectura globalizada. Allá se inventan formas excepcionales para desespero de ingenieros. Aquí, en cambio, se parte del ingenio de los ingenieros. Allá el espectáculo predomina y es finalidad suprema. Aquí, en cambio, economía de medios y lógica de funciones. Allá se alardea, el grito es ensordecedor y el lujo la consigna. Aquí, en cambio, la palabra es simple y la austeridad es serena y no exenta de alegría. La única ambición, si la hay, es que con él se pueda demostrar que con poco se puede hacer mucho y que se puede trabajar sin el ojo puesto en las revistas de los países ricos y decadentes, reconociendo nuestras condiciones específicas y de ellas sacando fuerzas.

Puesto que de arquitectura estamos hablando, es lo que nos atrevemos a proponer: un ejemplo de modestia pero también de calidad. Una bandeja donde los demás puedan presentar sus manjares. Y donde se pueda apreciar lo que en la historia se ha hecho y aprender de ello.

Del blog:
http://musarq.blogspot.com/2011/10/inauguramos-este-blog-el-del-miercoles.html

10 thoughts on “Museo de Arquitectura de Caracas

  1. Peatones TODOS

    Apreciados Peatones TODOS, despues de leer tan brillante escrito, lo primero que se me vino a la cabeza fue aquella famosa expresión popular:

    TOMA TÚ TOMATE…… Peatón sin Barreras Iván León

    Repito, sin mezquindad alguna, el que escribio esto, es un genio, me puso a comer peras cuando lo que tenia en la mano era un mango. Disculpen, cada vez que vea o visite El Musarq, en vez de ver un GALPÓN-GALLINERO, por las influencias de las revista del primer mundo capitalista estare viendo, estare en presencia del mismo museo de Guggenheim de Bilbao o más bien, el mimo museo de Guggenheim de New york. Dioooooooooooooooooooooooooos.

    Un Peatón sin Barrera, un come jobo, TOMA TÚ TOMATE…

    Arq.Iván Enrique León Hernández
    http://www.peatonessinbarreras.tk
    peatones.sin.barreras@gmail.com
    arq_ivan_leon@cantv.net
    0412-585-6762
    Venezuela-Caracas, 11 de Octubre de 2011

  2. que burdoooooooooo y que fiasco de museoooo es un asco una indignacion para el venezolano que excusa tan falsa y mediocre, ademas tapa la visual del patrimonio Nuevo Circo otra basura como el obelisco y como el monumento a bolivar detras del panteon, lo que hay que hacerlo es demolerlo todo a penas caiga el regimen

  3. El texto creo que no se sincera con la realidad… el edificio parte mal desde su implantación urbana obstruyendo la visual de uno de los monumentos culturales más hermosos de la ciudad como lo es el Nuevo Circo. Seguidamente su imagen «industrial» y ausencia de creatividad espacial nada le ayudan (cometiendo un exagerado eufemismo para describir lo mas se asemeja a una vivienda informal), creo que es una oportunidad perdida para dar muestra de creatividad, talento e innovación, sin necesariamente caer en el pecado de la ostentación. Es un triste producto del eterno clientelismo partidista que ya nos tienen acostumbrados, un catálogo de mal gusto de la arquitectura prefabricada (que por cierto la empresa que trabaja con estos personajes siempre resulta la misma), en fin…una edificación hecha para demolerse cuando pasemos estos tiempos de oscurantismo.

  4. la verdad que edificación tan falta de lenguaje arquitectónico, me parece decadente que esta edificación sea el museo de arquitectura, habiendo tan buenos y excelentes arquitectos contraten a una empresa tan mediocre como OTIP, CA, para ejecutar la estructura de tan importante obra, estos son mercaderes de la construcción y lo que les importa es vender sus «kits» estructurales, como si la arquitectura venezolana fuera un kits.
    Arq posani que errado estas…… donde esta la arquitectura tropical y los conceptos del gran maestro VILLANUEVA,……. que mediocre se impuso el amiguismo y otros interés por encima de la arquitectura…

  5. -> Q TEXTO TAN BURDO, DECADENTE, Y FALTO DE BASES REALES

    Lo que le duele a Possani q les verdadero museo de la arquitectura venezonala es y será la Ciudad Universitaria, allá en la facultad nadie lo quiere ya, y no lo opoyan, el sabe que jamas el llegará hacer una obra así de magnifica; el nos a vuelto a dar la espalda a la arquitectura venezolana y a los arquitectos, ahora jutificandose en que tiene ser asi el museo por no copiarse de afuera, quien quiere copiarse? acaso se llevó a concurso, pero si esta claro es un edificio FEO falto de creatividad y no se le parece a nada a la arquitectura de nuestro País, menos a las obras de Villanueva, lastima que no aprendío de el, es una pena decir que fue su alumno. lastima, que tan buen escritor Possani, que no hasta hace mucho respeté a pesar de todo, se deje llevar por la teta del gobierno, que mas mas hipocrita no puede ser, cuando en las PUNTO de los 80 escribía que los concursos de arqutiectura eran el futuro; acaso esto se hizo, a quien se le consultó? Intentan justificar lo injustiflicable igual que Chavez; no nos tenemos que copiar afuera, pero si mejorar nuestra arquitectura y HACERLA entre TODOS, y eso que esta haciendo POSANNI, es poco ético.

  6. Escrito sin palabras.

    Al igual que lo que opinó algunos de los comentaristas, es un edificio que en mi criterio no expresa nada (si se trata de expresar algo), asi como en criterio del escritor expresa muchisimo. El inventamos o erramos esta muy de moda…. premiteme (escritor) decirte que erramos, pareciera que el ing. peña fue quien diseño el edificio. si bien es cierto que participó con el gran maestro villanuena en proyectos, el proyectista era villanueva…. ubiera sido muy interesante ver planteado y concretado la arquitectura tropical. Sinceramente creo que Posani es mejor escritor que arquitecto y peña es mejor comunicador que ingeniero…… En este edificio veo su similitud con la escuela venezolana de planificación ó es el mismo criterio arquitectonico o el mismo edificio o parte de él???? creo que fue una adaptación de una estructura para resolver un requerimiento espacial y la colocación de una super y ultra membrana de acero que al mejor crietrio de la arquitectura -de las del primer mundo- sera la sensación…. el escritor me hizo recordar el Guggenheim-de nueva york donde wrigth planteo una un planteamiento arquitectonio y estructural muy modesto y sincero, pero el resultado formal y espacial…. es insuperable…. En definitiva muy buen escrito para justificar sin palabras….

  7. Antes de crear un museo de Arquitectura, se debería crear el colegio de Arquitectos, con caracter legal, ya que lo que tenemos es un seudo colegio que no se ocupa sino de los eventos sociales, mantenido por una cuerda de incautos que siguen dependiendo del Colegio de Ingenieros.

    Creemos un verdadero colegio de la profesión y obliguemos al estado venezolano a pautar las normas de la profesión para no ver estos adefecios creados por piratas de la construcción.

  8. creo que los que hablan de demoler ….son esos mismos que pensaron en demoler el puente sobre el lago el teleferico de merida y muchas cosas mas ……..creo que es una obra de ingieneria y arquitectura nuestra criolla no tine porque ser un Guggenheim nada de eso …..ahora le duele el nuevo circo por dios ………………pongase a trabajar estupidos

  9. Pues Hoy dia del Arquitecto 4 de julio 2021, no tengo otra opinión que esto es una falta absoluta de creatividad y pensamiento critico de la arquitectura, es una mamarrachada de espacio. jamás entraría, sencillamente porque si esta es la portada, ni por el coño veo el contenido y menos mal que no se cobra entrada por que tendrías que regresar el aporte.. de aporte arquitectónico y sentimiento de desarrollo no tiene nada, y es que ni el retrasado que escribió el articulo dejo su nombre,porque no quiere comprometerse en el futuro que le digan sus hijos que como coño escribió semejante atrofia descriptiva, vamos que que crees que somos unos retrasados mentales de mierda… o es que se concibió de un aborto de arquitecto semejante monstruosidad. Si Willian niño araque estaria vivo usted que esto lo vuelve a matar…. no quieren ni a su madre.

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